Las lesiones de cadera, incluyendo necrosis avascular, osteoartritis temprana y daño por trauma, representan una causa frecuente de dolor, discapacidad y disminución de la calidad de vida. Los tratamientos tradicionales, como analgésicos, infiltraciones o prótesis, no siempre son efectivos o sostenibles a largo plazo. La medicina regenerativa propone una alternativa innovadora: el uso de células madre mesenquimales para estimular la reparación tisular y frenar el deterioro estructural articular.
Las MSC pueden migrar al sitio de la lesión articular y secretar moléculas que modulan la inflamación, promueven la regeneración del cartílago y mejoran la lubricación sinovial. Estudios han mostrado que estas células también pueden inducir la diferenciación condrogénica en entornos específicos, como la articulación coxofemoral.
La administración de células madre, ya sea intraarticular o quirúrgicamente guiada (por ejemplo, mediante cirugía de descompresión en necrosis avascular), ha mostrado resultados alentadores. Pacientes reportan mejoría en el dolor, aumento en el rango de movilidad y en la densidad ósea. Los protocolos más comunes utilizan de 25 a 100 millones de células por aplicación, derivadas de médula ósea o cordón umbilical.
Si bien hay estudios clínicos y observacionales con resultados positivos, aún se requieren ensayos controlados a gran escala. El envejecimiento celular del tejido articular, la carga biomecánica y la etapa del daño son factores clave a considerar al planear terapias regenerativas con células madre.